Las Energias Renovables.

Gamesa recibe credito del BEI

EL Banco Europeo de Inversiones concede un crédito de 200 millones a Gamesa

Gamesa Corporación Tecnológica va a financiar su plan de investigación, desarrollo e innovación 2008-2011 con un préstamo de doscientos millones de euros que le ha concedido el Banco Europeo de Inversiones (BEI).

“El préstamo del BEI contribuirá a financiar las inversiones en I+D+i sobre los componentes críticos de los aerogeneradores, con el objetivo de mejorar su rendimiento y reducir el coste de la energía”, según asevera Gamesa. Los diferentes programas de investigación se desarrollarán principalmente en los centros de I+D que Gamesa tiene en España (Navarra, Vizcaya y Madrid).

“Los avances tecnológicos en el ámbito energético son indispensables para alcanzar los objetivos europeos en materia de lucha contra el cambio climático, seguridad del abastecimiento energético y competitividad de las empresas europeas”, afirma Gamesa.

Los objetivos europeos a los que se refiere Gamesa son los que establece la nueva Directiva de Energías Renovables europea, el denominado plan 20/20/20 para 2020: 20% de reducción de emisiones, 20% de cuota de renovables del total de energía primaria y 20% de ahorro energético. Gamesa, tercer fabricante de aergoeneradores del mundo, dice que su programa de I+D+i “responde perfectamente a la política energética europea, como queda patente en el apoyo del BEI con un préstamo importante”.

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) es la institución de financiación a largo plazo de la Unión Europea (UE), al servicio de los objetivos europeos. Creado en 1957, opera en los 27 Estados miembros de la UE y en más de 130 terceros países de todo el mundo.

Como parte de la estrategia de la UE de apoyo a una energía sostenible, competitiva y segura, el BEI da prioridad a la financiación de proyectos de inversión en energías renovables, eficiencia energética, investigación, desarrollo e innovación en el área de la energía, diversificación y seguridad del aprovisionamiento energético interno (incluyendo las redes trans-europeas de energía), y seguridad energética exterior.